El niño interior es en Ho’oponopono la parte más importante de nuestro ser, la relación más importante que existe en nuestra vida. El niño interior es donde están guardadas todas las emociones, sentimientos, recuerdos, olores, imágenes, sonidos, sensaciones y vivencias. En fin, todas las memorias, tanto nuestras como de nuestros antepasados.

Según Ho’oponopono nuestro ser está formado por tres partes:

  • Superconsciente, la parte espiritual
  • Consciente, la parte que toma las decisiones, donde reside el libre albedrio
  • Subconsciente, la parte emocional, nuestro Niño Interior (Unihipili en Hawaiano)

En nuestro niño interior es donde se han guardado todas las experiencias dolorosas que hemos vivido. Él percibe el mundo, nuestras relaciones y las personas de una determinada forma, según las vivencias que ha tenido. Por eso el reacciona ante determinados estímulos para asegurar nuestra supervivencia o para evitar que alguien nos haga daño. De ahí que nuestro niño interior esté siempre asustado y en situación de alerta.

Imagínate un niño de 4 ó 5 años teniendo que vivir y sobrevivir en una vida de adulto. ¿Qué pasaría si eso fuese verdad? Te puedes llegar a imaginar un niñito de 5 años camino del trabajo, que lo ha dejado su pareja o que vive una situación de peligro, por ejemplo un accidente de tráfico. ¿Cómo te imaginas que reaccionaría? Quizás abriría mucho los ojos, enmudecería y se escondería en un rincón.

Nuestro Niño es esa parte nuestra que ha estado escondida y abandonada durante mucho tiempo. Por eso hay que tratarlo con mucho amor y comprensión. Es donde limpiaremos todas las memorias que hay guardadas en nosotros y donde sanaremos. Si el niño colabora, la limpieza se hará muy rápido, para eso tenemos que ganarnos su confianza, convencerlo con amor y paciencia de que está a salvo, de que cuidaremos de él, como adultos, pase lo que pase. Y también de que jugaremos y reiremos con él, como se hace con los niños.

El origen de las enfermedades físicas o los trastornos emocionales está en nuestro niño interior, esos síntomas nos alertan de que algo no está bien. Y es allí, en el mismo nivel en que se crearon, donde deben sanar.

Te ofrezco una meditación que he creado para ti. Puede servirte de guía para volver a contactar con ese niño, para tratarlo con amor, respeto, comprensión. Para ir liberando esas memorias almacenadas en su interior y recobrar el equilibrio y la paz en tu vida.

Te deseo la Paz más allá de todo entendimiento.