disgusto

Hay momentos en nuestra vida en que recibimos malas noticias, o nos pasa algo que nos afecta muchísimo. Un hecho que para nosotros puede llegar a ser traumático, lo que solemos llamar un gran disgusto. Es en esos momentos cuando se puede quedar grabada en nosotros una emoción que si no sabemos o no podemos liberar en ese momento, generará lo que en Biodescodificación llamamos un Bioshock.

Dependiendo del hecho, surgen diferentes tipos de emociones (dolor, ira, rabia, culpa, impotencia, rencor…). A veces se desbordan, y podemos llegar a tener síntomas físicos como temblor en el cuerpo, mucho frío, náuseas, incluso podemos llegar a sufrir una pérdida momentánea del conocimiento o desmayo… Son estrategias de nuestra mente que desvía el dolor emocional hacia el cuerpo.

Por eso, si tienes un gran disgusto lo más importante es que saques de ti esas emociones, hay que desviarlas hacia el exterior. Mejor fuera que dentro de ti.

Para sacar esas emociones puedes hacerlo de diferentes maneras, dependiendo de cuál sea la forma en la que te expresas mejor:

RESPIRA: en el momento puedes intentar ser consciente de tu respiración. Inspira hondo y expira tres veces para sacarte ese peso de dentro del pecho y ¡muévete! Aunque son más eficaces las formas que te indico a continuación, si te es posible.

HABLA: llama a alguien en el que tengas confianza y que sepa escucharte, mejor si te encuentras con el/ella en persona. Explícale lo que te ha pasado, lo que has sentido, que emociones tienes en ese momento. No seas racional, saca de dentro todo lo que tienes hasta que ya no te quede nada dentro.

GRITA: el grito en momentos de extrema tensión puede ser muy liberador. Vete al medio de la montaña, debajo de una via de tren (como hacía Liza Minelli en Cabaret). Y si no puedes hacerlo así, cierra los ojos, imagínate que estás en un lugar donde nadie puede oírte y allí gritas en tu imaginación.

ESCRIBE: es una muy buena forma de liberar las emociones contenidas. No hace falta que sea algo bien escrito, simplemente abre el tapón de tu alma y vacíala. Escribe todo lo que te venga a la cabeza, en el orden que se te vaya ocurriendo, y si son palabras malsonantes no te preocupes. Solo vacía.

BAILA: pon música y déjate llevar por ella, tal y como la sientas, como si tu corazón y tu cabeza estuviesen en todo tu cuerpo. Y si por un momento tienes que poner la música alta ¡hazlo!

LLORA: seas hombre o mujer, llora si así lo sientes. Y si quieres cierra los ojos mientras lo haces y háblale a la persona que te ha disgustado, dile lo que sientes.

Si se te ocurre alguna otra vía ¡explórala!,  ¡expresa aquello que sientes! Como ya te he dicho, es mejor que esté fuera que dentro de ti.