Como se expresan las emociones en el cuerpo

¿Has sentido alguna vez como si te dieran un puñetazo en el estómago cuando te dicen algo que te duele? ¿O que te cogen escalofríos cuando te dan una mala noticia?

Nuestro cuerpo se expresa de muchas formas, entre ellas mediante el dolor, nauseas, vértigo, contracturas musculares, alergias, diarreas, ardor de estómago… y tantos otros síntomas En multitud de ocasiones, casi me arriesgaría a decir todas las veces sin embargo de momento lo dejaré solo en “multitud”; estas expresiones del cuerpo son emociones que no atendemos.

Las emociones que no dejamos salir, que no dejamos expresarse correctamente acaban por manifestarse físicamente. Como no dejamos salir en forma de llanto, por ejemplo, el dolor por la muerte de un ser querido, resulta que un tiempo después sin saber porque tenemos dolor en alguna parte del cuerpo, o resulta que de repente sube nuestra presión arterial porque tenemos problemas con un familiar, o nos dan ataques de ansiedad o de pánico porque nos despidieron del trabajo hace tiempo y tememos que nos vuelva a pasar.

Si revisamos qué ha pasado en nuestra vida poco antes de que apareciera ese síntoma, resulta que nos damos cuenta de lo que lo ha provocado, y no falla, el cuerpo nunca miente.

De las primeras cosas que pregunto cuando una persona llega a mi consulta es: ¿Qué te duele? ¿Qué enfermedades tienes? Cada una de ellas me habla y es como si me fuese diciendo al oído: abusaron emocionalmente de mí, he tenido mucho estrés en el trabajo, me maltrataron, me han dicho cosas que no me han gustado, me separe, no encuentro mi lugar en mi casa… y a partir de ese punto podemos trabajar.

Sin embargo no era mi intención explicar cómo trabajarlas, hay muchas técnicas, algunas de ellas sencillas de aprender y aplicar como por ejemplo: EFT-Tapping. Si quieres aprenderla puedes consultar los cursos que realizo haciendo clic aquí.

El objetivo de este artículo es enseñarte como el cuerpo varía su actividad o las sensaciones que sentimos, dependiendo de la emoción, mira la fotografía que hay al principio del artículo.

Las emociones son ajustes que realiza nuestro cuerpo para preservar nuestra seguridad o bien para disfrutar de una experiencia. Si te encuentras en peligro puede que sientas miedo y eso prepare tus músculos y los tense para que puedas huir rápidamente. Si vas a bailar tendrás un estado de ánimo diferente y el cuerpo preparará otro tipo de músculos y de expresiones corporales para que puedas desenvolverte bien en esa danza.

Un equipo de científicos de la Universidad de Aalto (Finlandia) realizaron cinco experimentos con 701 personas; estas localizaron el lugar del cuerpo donde notaban tanto emociones básicas: miedo, amor, felicidad, tristeza…; como complejas: depresión, desprecio, envidia, orgullo…

En estos estudios, los participantes escuchaban las palabras que definen cada emoción y debían pintar donde la sentían en una silueta humana, utilizando los colores que les habían indicado para las zonas más o menos intensas.

El resultado fue una coincidencia de más de un 70% en las zonas que habían coloreado, que es el que puedes ver en la imagen.

Con estas sensaciones trabajo cada día con las personas que atiendo, y se quedan verdaderamente sorprendidas cuando, utilizando técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), por ejemplo, en cinco minutos dejan de tener dolor de cabeza o les baja muchísimo. O en pocas sesiones dejan de fumar, cuando fumaban dos cajetillas diarias.

Aquí te lo dejo, solo tienes que hacerlo consciente, y ya verás…

 

 

Cuida tus pensamientos, serán tu vida

Cuida tus pensamientos, porque se volverán palabras.

Cuida tus palabras, porque se transformarán en actos.

Cuida tus actos, porque se harán costumbre.

Cuida tus costumbres, porque forjarán tu carácter.

Cuida tu carácter, porque formará tu destino.

Y tu destino, será tu vida.

Mahatma Gandhi

 

Buscando inspiración para escribir esta entrada encontré esta cita de Gandhi y eso me hizo pensar en la forma que tenemos de pensar, valga la redundancia, y que al final condiciona nuestra vida, no es cuestión de creencias, es una realidad.

Fíjate cuando piensas en como lo haces, utilizas palabras, el lenguaje. Combinando esas palabras se forman pensamientos y así puedes comunicarte contigo mismo o con los demás. Podemos clasificar esos pensamientos que se van formando en nuestra mente, por ejemplo, en positivos y negativos, empoderadores o debilitadores… hay casi tantas clasificaciones como personas. Hablaré aquí de los pensamientos positivos y negativos.

En general llamamos a los pensamientos positivos porque nos hacen sentir bien; y negativos porque nos hacen sentir mal. ¿Cuáles son preferibles? Pues depende únicamente de ti ¿Cómo quieres sentirte bien o mal?

Si habitualmente tus pensamientos son positivos, tus palabras también lo serán, así como tus actitudes hacia los demás. Pensarás bien de las personas que te rodean, que te percibirán como una persona positiva, no te pararás a juzgar ni a criticar, y como consecuencia tu compañía será agradable. Te dirigirás a los demás con consideración y amabilidad, y eso será lo que recibas también de los demás.

Si tus pensamientos positivos perduran en el tiempo, tus actitudes también lo harán, tus actos serán de carácter positivo, atraerás a tu lado a personas positivas, tu salud será buena, serás una persona de buen carácter, con poder, dispuesta a compartir, a reir, a ayudar. Tu carácter poco a poco será amable, afable, serás una persona de trato agradable. De tu lado marcharán las personas tristes y negativas, déjalas ir, estuvieron en tu camino pero ya no las necesitas.

Imagínate por un momento qué pasará cuando entres a comprar algo. Pues que siempre te tratarán de maravilla, si hay algo que puedan hacer por ti lo harán: un descuento, unos gramos más cuando compres fruta, los portes de un mueble, o simplemente una sonrisa… Como tratas bien a los demás, así te tratarán a ti en todas partes, tu mundo será “bonito”.

¿Qué pasará si buscas trabajo? Que serás el primero por tu forma de tratar a la persona que te entrevista, tu sonrisa, tu porte, tu energía, tu postura dirán de ti que eres de confianza…

¿Y si buscas al amor de tu vida? También atraerás a personas positivas, a las que tú verdaderamente quieras, verás como las otras ni se acercan.

Y con esos pensamientos, esos actos, ese carácter, tu destino, tu futuro, sin lugar a dudas será Feliz, Equilibrado, estarás en Paz… Mejor dicho, ni pensarás en el futuro, simplemente vivirás el presente.

¿No te lo crees?

Bueno, pongamos el caso contrario. Por un momento imagínate una persona con pensamientos negativos, que piensa siempre lo que “debería” hacer y nunca hace. Que siempre está diciendo no puedo, siempre criticando, juzgando, envidiando. Siempre seria, triste o enfadada, con cara larga, quejándose por todo…

¿Qué harías si te encontrases una persona así? Seguro que conoces a alguien… ¿Te gustaría estar con esa persona? ¿Tomarías un café con ella? ¿Le harías un favor?

Tienen pensamientos negativos cada segundo del día, viven en el victimismo y la queja, siempre de mal humor, siempre están enfadadas con todo, y así tratan a los demás, y al final acaban rehuyéndolas. Son personas sin energía, su porte es triste o colérico, no inspiran confianza. Esas personas al notar que no las tratan bien, cada vez tratan peor a los demás, van a peor. Piensan que el mundo está en su contra, se quedan sin amigos, sin pareja, posiblemente sin trabajo o les cuesta encontrar uno…

Viven una vida triste, vacía, desequilibrada, solo fijadas en lo que NO tienen y que quieren conseguir a toda costa.

Puedo decirte que verdaderamente confirmo, desde mi experiencia, la cita de Gandhi. Al final tus pensamientos serán tu vida, y es así, inevitablemente.

Así que ¡CUIDA TUS PENSAMIENTOS! Serán tu vida.

Cuida tus pensamientos Mahatma Gandhi

¿Cómo meditar si no tienes tiempo?

En numerosas ocasiones me encuentro en la consulta y en los talleres, personas que piensan que para hacer una meditación tienes que ser casi Buda, que requiere una preparación muy metódica y que tienes que disponer de mucho tiempo y conocimientos.

Verdaderamente la práctica facilita mucho el conseguir más rápidamente el estado adecuado y los efectos que deseas. Si no tienes práctica y no sabes lo que va a pasar, ni cómo hacerlo, quizás necesites más tiempo. Sin embargo puedes meditar mientras realizas cualquier tarea mecánica, como prepararte una ensalada o pasear por el parque. Lo importante es que te concentres en lo que estás haciendo en este momento.

Se puede llegar a meditar en tan solo un segundo, haciéndote consciente de ti mismo y concentrándote en la respiración.

Te dejo un vídeo que lo explica muy bien. Utilízalo en tu día a día, verás como reduces el estrés, como mínimo. Si meditas diariamente verás como tu vida cambia. Puedes leer algunos de sus beneficios en el artículo anterior: ¿Qué es la meditación?

¿Qué es el duelo?

El duelo es el proceso que sigue a la pérdida de un ser querido, una mascota, un trabajo, una relación de pareja, una amistad, la casa, etc.. En ese momento puedes verte invadido de muchos sentimientos, a veces contradictorios: alivio, ira, tristeza, apatía, inseguridad, puedes sentirte engañado, dolido o simplemente vacío. O puede que tengas sensaciones físicas, como insomnio, mareos, náuseas… Puede que esas emociones o esos sentimientos sean más intensos de lo habitual o que estés sorprendido porque no eres capaz de verter ni una sola lágrima.

Cada persona es única, y cada persona puede sentirse de una forma completamente diferente. Unos lloran, otros no lo hacen; unos hacen deporte, los otros se vuelcan en el trabajo; mientras unos hablan con sus amigos, otros pueden encerrarse en sí mismos.

El elaborar y gestionar un duelo consiste en aceptar la pérdida que hemos sufrido y encontrar un nuevo objetivo en la vida. No se trata de reemplazar aquello que has perdido, sino liberar esas emociones que se acumulan y conectar con los recursos que todos tenemos en nuestro interior, comprendiendo que está pérdida forma parte del proceso de la vida, y que esta sigue.

Permíteme generalizar cuando te digo que el duelo consta de varias etapas, como ya he dicho antes, todos somos únicos:

  1. Negación: es aquella fase en la que parece que estés viviendo en un sueño, como si lo que estás viviendo no fuese real, o quizás sientes que aquella persona aparecerá por la puerta en cualquier momento. Si la pérdida es muy inesperada se puede entrar en estado de shock. También pueden aparecer síntomas físicos como: frío, nauseas, vértigo, desequilibrio…
  2. Culpa: en esta fase puedes sentir como si no hubieses hecho lo suficiente por aquella persona/relación/mascota o no te hubieses portado bien con ella por cualquier causa.
  3. Ira/Rabia: puede que tengas estos sentimientos por quedarte solo, por haber perdido aquello. En esta fase es muy importante dirigir esos sentimientos hacia el exterior y poder así liberar todas las emociones.
  4. Resignación: empiezas a darte cuenta que aquello que has perdido ya no volverá. También puede que sientas como si no pudieses vivir sin lo que has perdido. Puede que te abandones, dejes tus hábitos cotidianos, o sientas una profunda tristeza. También hay personas que deciden cambiar mobiliario o su aspecto físico.
  5. Aceptación: en esta fase aceptas la pérdida que has sufrido y tomas conciencia de que tienes que seguir tu vida. Seguir con tu vida no significa que olvides, que quisieses menos, o que no tuviese significado para ti. Lo que has perdido siempre seguirá formando parte de ti, pero no es necesario sufrir. Si tienes dolor o sufres más o menos tiempo no es que quieras librarte de ello. Es que necesitas continuar…

 Es muy importante pasar todas las etapas del duelo lo más rápidamente posible, para evitar sufrir innecesariamente. Para ello se pueden realizar diferentes acciones y/o rituales, enfocados a despedirte de aquello que has perdido.

¿Cuándo acaba el duelo?

Depende de cada persona, cada uno tenemos tiempos diferentes. Es simple, el duelo acaba cuando ya no sientes dolor al recordar.

¿Qué pasa si después de unos meses tienes alguno de estos síntomas?

  • Estás triste y deprimido.
  • No puedes continuar con las actividades diarias.
  • No puedes concentrarte, comer, dormir o relacionarte con los demás como antes.
  • Tienes el sentimiento de que no puedes continuar viviendo sin aquello que perdiste.
  • Piensas en lastimarte a ti mismo

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es afirmativa. Es el momento de buscar ayuda.

La Biodescodificación, la PNL (Programación Neuro-Lingüística) o la Hipnosis Ericksoniana pueden ayudarte a darte cuenta de tu forma de pensar y sentir, de que el problema no está en el hecho en sí mismo, sino en cómo lo vives, las emociones y sentimientos que te envuelven. Te darás cuenta de la forma en la que puedes conectarte contigo mismo y con los momentos felices que has vivido antes de la pérdida. Te liberaras de todos los sentimientos de dolor y sufrimiento, y podrás seguir adelante.

 

Patrones de conducta. ¿Qué son y cómo nos afectan?

Los patrones de conducta son las ideas, creencias y opiniones que estan en nuestro inconsciente. Es todo aquello que vamos aprendiendo poco a poco de nuestra familia, su forma de ver el mundo, sus experiencias… que van conformando nuestra personalidad hasta llegar a la edad adulta.

Desde nuestro nacimiento hasta los siete años somos como esponjas, absorbemos las palabras, los comportamientos, experiencias de nuestros padres, hermanos y todas las personas que nos rodean.

Cuando llegamos a la edad adulta vemos el mundo según todo lo aprendido, tenemos nuestro propio mapa, que reside en nuestro inconsciente y que es distinto al de todas las demás personas. Tomamos todas las decisiones en base a todos estos datos. Nuestros actos también son el resultado de todos estos patrones aprendidos. Por tanto nuestra vida gira en torno a estos patrones de conducta.

Por otra parte, en base a las experiencias que vivimos también vamos generando nuevas creencias y nuevas formas de comportarnos, aunque siempre se van adaptando a aquello que aprendimos en nuestra infancia principalmente.

¿Cómo nos afecta en nuestra vida cotidiana?

Nos afecta en todas y cada una de las áreas de nuestra vida. Por poner un ejemplo: si tu padre constantemente te ha dicho que no hay dinero para esto o para aquello, que no puede, que el dinero no se coge en los árboles. Tus patrones de conducta estarán asociados a la escasez, y es probable que vivas en ella toda tu vida. Si vives en un hogar con violencia, y tú eres la victima de esa violencia, aprendes ese patrón, aprendes a ser una victima y repites ese patrón constantemente, por lo que serás una víctima en las relaciones que vivas más adelante.

¿Se pueden identificar y cambiar los patrones de conducta?

La buena noticia es que SI, se pueden identificar y cambiar. Puedes empezar por pensar en dos cuestiones:

  1. ¿Qué es lo que se repite constantemente en tu vida? Si te despiden constantemente del trabajo, o tienes siempre el mismo tipo de discusiones, o te dejan siempre tus parejas. Observa si siempre te enfadas con tus amigos…
  1. Mira lo que pasa en tu vida. Analiza cómo va tu vida, puedes empezar por las tres áreas básicas: salud, dinero y amor. ¿Cómo son tus relaciones? Tienes dinero, o bien siempre haces números para llegar a final de mes. ¿Qué enfermedades tienes? ¿Siempre te atacan los demás? ¿Siempre tienes conflictos con las otras personas?

Muchas veces darte cuenta de lo que pasa en tu vida a lo largo del tiempo, te hace tomar consciencia de si aquello que has ido aprendiendo se ha convertido en un patrón de conducta. El conflicto y la enfermedad son signos inequívocos de que estás reproduciendo patrones erróneos o dañinos.

Te dejo aquí una lista orientativa de patrones erróneos y patrones liberadores.

 

Patrones ERRÓNEOS:

  • Espero hasta que todo se soluciona por sí mismo.
  • Escucho a las personas esperando que acaben para dar una respuesta y convencerlas.
  • Soy una persona rencorosa.
  • Siempre me estoy quejando por todo y de todos.
  • Mis pensamientos solo están en lo que me ocurrió en el pasado o en lo que pasará en un futuro.
  • Culpo a los demás de lo que me ocurre.
  • Sufro por mis errores.
  • Siempre quiero tener la razón.
  • Tengo miedo a que me rechacen.
  • Si me siento mal, culpo a los otros.
  • Necesito que los demás me presten atención.
  • Quiero hacerlo todo a la vez.

 

Patrones LIBERADORES:

  • Soluciono las situaciones que me generan intranquilidad o tensión.
  • Presto atención a lo que hago en todo momento.
  • Me acepto como soy y como pienso.
  • Soy YO cuando me relaciono con los demás.
  • Escucho lo que las otras personas me dicen.
  • Me responsabilizo de mis actos.
  • Solo hago una cosa a la vez y con toda atención.
  • Aprendo de mis experiencias y de mis errores.
  • Agradezco lo que tengo y lo que soy.
  • Me centro en el aquí y el ahora.
  • Sé que yo soy responsable de mi vida.
  • Decido el camino a seguir en mi vida.
  • Puedo perdonar.

¿Con cuales te identificas?

 

Deja el pasado atrás, ¡Recuerda quien eres!

Este artículo es para ti. Para ti que cargas con el dolor y el sufrimiento de aquello que pasó, y que dejó una huella tan profunda en tu corazón y en tu mente que ya nada es lo mismo.

Desde aquel preciso momento tu cuerpo, tu mente y tus emociones quedaron marcados. Solo piensas en una única cosa, una y otra vez… Cada vez estás más triste, no tienes interés por lo que te rodea. Quizás le das vueltas a la cabeza pensando qué habrías hecho en tu vida si aquello no hubiese pasado. Y poco a poco va pasando el tiempo, pero aquello sigue allí, sigue recordándote que no puedes, que quizás ya nunca más puedas. Y cuando tienes algo importante que hacer, algo que puede cambiar tu vida, te sientas, quizás temblando, quizás llorando, quizás con asma, con tos o un ataque de ansiedad…. Te quedas paralizado, sin saber que hacer.

¡YA BASTA! ¡No es necesario que sufras! ¡Tienes que dejar de hacer eso!

Solo un pensamiento tuyo puede cambiarlo todo. ¡Tú puedes! ¡Eres capaz! Si piensas eso cambiará tu vida para siempre.

La Biodescodificación te ayuda a liberar todas esas emociones que siguen dentro de ti y te angustian, para que puedas volver a jugar tu juego.

Para facilitarte el camino aquí tienes cuatro pasos para empezar:
1. Siéntate, cierra los ojos y respira tres veces.
2. Ahora recuerda cuando eras feliz, cuando te sentías capaz. Siente la alegría, el amor, la felicidad, cualquiera que sea ese sentimiento feliz, nota como llena tu cuerpo.
3. Guarda ese sentimiento, recuérdalo, verás como desaparece todo lo demás de tu mente. Tómate el tiempo que necesites.
4. ¡Ya estás preparado! Levántate y haz aquello que te asusta, o aquello que no te crees capaz de hacer, habla con aquella persona…

Te dejo este vídeo, es un fragmento de la película: La leyenda de Bagger Vance. Míralo y ¡Vuelve a jugar tu juego! El que tú solo sabes jugar…

 

Ho’oponopono – Liberate de tus problemas y Sana tu vida

Ho’oponopono es una práctica que solían utilizar los antiguos habitantes de Hawai. Cuando se producía algún problema, con toda la familia presente, se iban pidiendo perdón los unos a los otros, uno a uno.

Esta práctica se hizo conocida a través del Dr. Ihaleakala Hew Len, que trabajó en el Hawaii State Hospital durante tres años, en un pabellón donde estaban internados criminales de extrema agresividad. El personal que trabajaba allí tenía miedo constante a ser atacado por los internos e iba con la espalda contra la pared. El porcentaje de bajas por enfermedad era muy alto y después de poco tiempo el personal renunciaba a su puesto. El Dr. Hew Len nunca visitó profesionalmente a los internos, aunque si los conocía y participaba en las actividades que se realizaban. Revisaba sus historiales y trabajaba en si mismo, en sus pensamientos y memorias. Y limpiaba y borraba…. Al cabo de unos meses algunos internos ya caminaban sin grilletes, a otros se les redujo la medicación. El ausentismo laboral bajó, con lo que había más personal del que necesitaban. Y finalmente el pabellón se cerró.

Ho’oponopono significa “hacer lo correcto” o “rectificar un error”. El error son los pensamientos dolorosos o erróneos del pasado que quedan dentro de nosotros provocando enfermedades y desequilibrios de todo tipo. Mediante Ho’oponopono liberamos toda esa energía que hemos ido acumulando, resolviendo los problemas que nos preocupan.

 

Pero, ¿Qué es un problema?

Un problema es el resultado de todos esos pensamientos a los que les damos vueltas constantemente, una y otra vez, memorias y emociones que nos recuerdan situaciones pasadas en las que de una u otra manera sufrimos.

Lo que verdaderamente queremos es liberarnos de esos pensamientos, de esas emociones contenidas, de ese dolor. Mediante Ho’oponopono neutralizamos esas emociones que tenemos asociadas a una persona, un lugar o una cosa, borramos esas memorias dolorosas. Y lo que borramos de nosotros también se borra de esa persona, lugar o cosa, y se borra de nuestros parientes, de nuestros antepasados… sin necesidad de que esa persona esté delante de nosotros, o que estemos en ese lugar o veamos esa cosa.

Debemos tomar 100% de responsabilidad de todo lo que pasa en nuestra vida. Sin embargo no somos culpables. Solemos buscar la causa de nuestros males en el exterior, cuando realmente están dentro de nosotros. Reconociendo esa responsabilidad podemos perdonar y a la vez limpiar las memorias erróneas.

Y hay que dar las gracias, porque todo lo que aparece en la vida nos da la oportunidad de soltar, limpiar y borrar, y así solucionar.

 

¿Y cómo se hace eso?

Se hace conectando con nuestro subconsciente, nuestro Niño Interior, el es quien almacena todas esas memorias dolorosas, debemos pedirle perdón por esas memorias almacenadas que solo nos hacen daño a nosotros diciendo:

 ¡LO SIENTO! ¡PERDÓNAME! ¡TE AMO! ¡GRACIAS!

 

¿Cuándo y cómo lo podemos aplicar?

Ante cualquier situación que nos haga sufrir. Nos dirigimos a la Divinidad (dependiendo de nuestras propias creencias: Dios, Buda, el Universo…) de esta forma nos perdonamos a nosotros mismos.

Si estamos ante una persona o situación que nos disgusta:

¡Lo siento! ¡Perdóname! ¡Te amo! ¡Gracias!

 

Cuando vivamos situaciones que se repiten constantemente sin que sepamos cómo resolverlas:

“Divinidad, lamento que mis pensamientos erróneos hayan creado esta situación en mi vida, te ruego que limpies estas memorias”

¡Lo siento! ¡Perdóname! ¡Te amo! ¡Gracias!

 

Si tenemos problemas monetarios o de salud:

“Divinidad, te ruego que limpies en mi lo que está contribuyendo a mi escasez, enfermedad…

¡Lo siento! ¡Perdóname! ¡Te amo! ¡Gracias!

 

Si tenemos problemas de relaciones:

“¡Lo siento! ¡Perdóname! por cualquier memoria que haya causado esto entre nosotros, por favor bórrala, cancélala ¡Te amo! Gracias, Gracias, Gracias”

 

Si tenemos problemas de trabajo o cualquier otro problema:

“Lo siento, perdóname por aquello que está en mí que ha creado esto ¡Te amo! ¡Gracias!

Hazlo siempre, para cualquier cosa, en cualquier lugar. Cuanto más lo hagas, mas soltaras y mas limpiaras, y llegará un momento que tu mente se aquietará, encontrarás la Paz interior, la Tranquilidad.

¿Y qué pasará con los problemas? Que se solucionarán.

 

La Paz esté contigo, toda mi Paz.

La Paz del YO.

¿Qué es la meditación?

Hace unos cuantos años, antes de iniciar esta nueva etapa en mi vida, estaba sumida en un caos de pensamientos negativos, depresión, angustia, incertidumbre, ira y frustración por mí pasado, ansiedad y miedo al futuro, rencor… Viendo mi estado había personas que me decían: tienes que empezar a meditar, liberarás tu estrés, tus pensamientos negativos. Te traerá tranquilidad, te hará centrarte en el aquí y el ahora. Todo eran beneficios…

Al principio pensaba que aquello eran pamplinas, me resistía a hacer cualquier tipo de cambio, Pero poco tiempo después me empecé a preguntar ¿Cómo se medita? ¿Qué es la meditación? Por favor hacedme un plano que no entiendo lo que queréis decir. Me explicaban pero no entendía. Hasta que tuve verdadero interés y empecé a investigar por mí misma. Entonces descubrí su simplicidad, no había plano que hacer, solo hacerme el precioso regalo de pasar unos momentos cada día conmigo misma.

 

¿Qué es la meditación?

La meditación es una técnica que lleva utilizándose desde hace más de 5.000 años. Es un interruptor para “apagar” nuestro torbellino de pensamientos. Es consciencia, te vuelves consciente de ti mismo y de lo que haces en ese momento. Es transformación, transforma tu forma de ver el mundo. Es inactividad, por unos momentos paras tu carrera contra el reloj y aquietas tu mente y tu cuerpo. Es … muchísimas cosas más que descubrirás cuando empieces.

Hay muchos tipos de meditación y clasificarlos se hace difícil. Sin embargo como aproximación podría decir que existen dos principales tipos: meditación estática y meditación dinámica (moviendo el cuerpo o bailando). La más practicada en nuestro mundo occidental es la estática.

 

¿Qué pasa cuando meditas?

  • Estás en un estado de concentración en el que te centras en un solo objetivo, que puede ser tu respiración o la repetición de un mantra.
  • Estás en un estado de inactividad, te liberas de tu actividad diaria, y como consecuencia, liberas el estrés.
  • Estás en un estado en el que puedes liberar tu mente de tus pensamientos.

 

¿Cómo se medita?

Te lo voy a exponer por pasos para que sea más fácil:

  1. Busca un lugar tranquilo en el que nadie te vaya a molestar durante el tiempo que estés meditando.
  2. Apaga el móvil y cualquier otro aparato que pueda distraerte.
  3. Te ayudará poner alguna música tranquila y relajante.
  4. Siéntate en una posición que sea cómoda para ti colocando la espalda recta, o estírate en una superficie en la que puedas estar relajado.
  5. Pon un cronómetro o un reloj para que te avise cuando acabe el tiempo que destines a la meditación, así no estarás pendiente de la hora.
  6. Cierra los ojos y empieza a centrarte en tu respiración. Nota como el aire entra en tu cuerpo al inspirar y sale al expirar. Puede ayudarte el ver unas bolitas de un color, por ejemplo verde, al inspirar, como entran por tu nariz y llenan de energía tu cuerpo. Esas bolitas salen de color negro o gris al expirar, llevándose todo lo que no necesitas de tu cuerpo. También puede ayudarte que lo veas como una luz de colores diferentes.
  7. Recorre mentalmente todo tu cuerpo, desde los pies a la cabeza, descubre las zonas que están tensas y relájalas poco a poco, nota como van pesando.
  8. Quizás notes que multitud de pensamientos inundan tu mente, es totalmente normal. Un truco que utilizaba yo al principio era poner el pensamiento encima de una hoja que cae desde un árbol a un rio y la corriente se la lleva. Te vuelves a centrar. Si te viene otro pensamiento haces lo mismo, así hasta que vayas adquiriendo práctica y te centres cada vez mas.
  9. Suena el reloj. Empieza a mover despacito tus manos y tus pies, luego poco a poco mueve tus hombros, tu cuello, tu cabeza. Desperézate y bosteza, nadie te ve. Y cuando estes preparado abre los ojos.

¡Felicidades! Ya has meditado.

 

¿Qué obtendrás con la meditación?

Son innumerables los beneficios que se obtienen al meditar, entre otros:

  • Alivia el estrés, la depresión, la ansiedad y la angustia, y proporciona sensación de calma y equilibrio.
  • Baja la presión sanguínea, mejorando todo el sistema cardiovascular.
  • Disminuye los pensamientos negativos, llegando a eliminarlos.
  • Mejora el sistema inmunológico.
  • Disminuye el dolor del cuerpo en general.
  • Mejora el sistema digestivo al mejorar la circulación sanguínea.
  • Mejora el insomnio, puedes llegar a dejar los somníferos.
  • Mejora la atención.
  • Aumenta la memoria.
  • Mejora la autoestima.
  • Aumenta la creatividad.

 

¡Vuélvete a levantar!

Nos han enseñado a vivir según unos valores. A muchos de nosotros según valores monetarios, tanto tienes tanto vales. Esta forma de pensar tan arraigada nos genera unas expectativas en la vida. Tenemos planeado un estilo de vida basado en aquello que queremos, o que nos han enseñado a querer. Nos centramos siempre en aquello que no tenemos, sin mirar nunca lo que ya hay en nuestra vida. Eso nos genera estrés y frustación, porque vemos que los límites que nos habíamos marcado no se han cumplido, y que no conseguimos aquello que queríamos tener.

Tan centrados estamos en lo que no tenemos que ni siquiera nos fijamos en templo en el que vivimos, nuestro cuerpo. En el que vivimos día a día, hora tras hora, durante toda la vida, y que poco a poco va expresando a través de enfermedades y dolencias, todo ese estrés y frustración.

Llega un momento que de tanto intentar conseguir aquellas metas, de tanto levantarnos y volvernos a caer, nos cansamos y nos quedamos en el suelo. Nos empezamos a lamentar, día tras día, hora tras hora, y eso hace que no nos volvamos a levantar. Que entremos en una espiral de pensamientos negativos que no tiene fin.

El vídeo que os dejo a continuación es de Nick Vujicic. Nick nació sin extremidades, pero consiguió superar las dificultades que ello le suponía. Hoy en día imparte conferencias motivacionales por todo el mundo.

¿Vas a acabar siendo fuerte?

Ya sabes: ¡Es hora de volverse a levantar!