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Carta de Fin de Año

Ahora que se acerca el final de año tendemos a pensar: “ojala el año que viene sea mejor” y a organizar rituales de Fin de Año para tener más suerte el año próximo.

Esta es una forma de centrar nuestra atención en el exterior, siempre buscando fuera, cuando la felicidad está siempre en nuestro interior.

Este año quiero dejarte un ejercicio de Fin de Año que espero te sea de mucha utilidad para conseguir tus sueños, o al menos para acercarte más a ellos.

  1. Coge un papel bonito para escribir y un bolígrafo o pluma que represente algo especial para ti, es importante escribirlo a mano.
  2. Cuida tu entorno: escoge un lugar que sea cómodo para escribir. Puedes encender una vela si te gusta o ponerte incienso y una música que te guste si eso te hace sentir mejor.
  3. Siéntate y relájate, toma aire…
  4. Ahora imagina como querrías que fuese tu vida justo dentro de un año, a finales de 2018, “como si” fuese Navidad o Fin de Año, cuando te sientes otra vez a escribir esto mismo.
  5. Imagina todo lo que te gustaría sentir, como sería tu vida: familia, pareja, trabajo, vivienda… Lo más importante es que sientas que tu vida es cómo quieres que sea. Con todo lujo de detalles… ¿Quién está a tu lado? Pareja, familia, amigos, mascotas… ¿Qué sientes cuando tu pareja te besa? ¿Cuándo tus hijos te abrazan? ¿Cuándo acaricias a tu mascota? ¿Qué sientes cuando te dan ese ascenso? ¿Cómo es la sensación cuando cambias de trabajo? ¿Y esa nueva casa, que sientes al entrar en ella? Nota eso en lo más profundo de ti…
  6. Empieza a escribir: cuando ya has conectado con todos esos sentimientos y sensaciones como si las estuvieses viviendo en este instante, es el momento de escribir, tienes delante todo un papel en blanco para escribir lo que tú quieras. Primero pon la fecha de tu carta (31 de diciembre de 2018 por ejemplo). Puedes empezar dando las gracias a quien tú creas. Este podría ser un ejemplo que adaptes a tus creencias o a tu forma de ver el mundo:“Querido Universo, Amado Dios, etc.…” te doy las gracias porque durante este año 2018 mi vida ha cambiado y he conseguido mis objetivos/sueños/ilusiones… Escribe con todo lujo de detalles como es tu vida en este momento (a finales de 2018) meteorología, sensaciones, lo que ves, qué es lo que sientes, ¡TODO!… no omitas detalles por más sencillos que te parezcan.
  7. Ahora que tienes escrita tu carta, reléela y conecta con esas sensaciones que sientes al leerla y confía.
  8. Durante siete días lee tu carta, conectando con todo aquello que has escrito, lo más importante es volver a conectar con las emociones y sentimientos que te inspira.
  9. Cuando pasen los siete días, guarda tu carta y olvídala hasta final del año que viene.

Si haces esto puede que te sorprendas el año que viene cuando leas tu carta y puede que quieras seguir escribiendo todos los años.

¡Feliz Año 2018!

 

 

El Merecimiento y la Autoestima

El merecimiento y la autoestima tienen una relación muy estrecha el uno con la otra. Hasta podría decir que son consecuencia uno de la otra y viceversa.

La autoestima engloba muchos aspectos de nuestro ser, desde el aspecto físico, que es el aspecto en el que generalmente suelen pensar las personas cuando se habla de autoestima, hasta la realidad que nos rodea en nuestra vida en este instante, pasando por lo que nosotros pensamos sobre nosotros mismos y nuestro entorno.

Lo que creemos sobre nosotros mismos, sobre los comportamientos que tenemos nosotros y las personas que nos rodean, lo que debemos y no debemos hacer, como vivir, como movernos en nuestra realidad, como actuar y una enorme cantidad de pensamientos y juicios más, que conforman nuestro dialogo interno (aquello que pensamos), son el resultado de nuestra autoestima y a la vez la reflejan.

Ese cúmulo de pensamientos, juicios, críticas, emociones y sentimientos sobre absolutamente TODO, están conformados por nuestras creencias.

¿Qué es el merecimiento?

A través de mi experiencia personal y del trabajo mis clientes y mis compañeros, me he planteado numerosas hipótesis, la que más me gusta es que Merecimiento más que un conjunto de creencias es algo que las enmarca o que las agrupa a todas, quizás podríamos llamarlo una “MACRO-CREENCIA”.

Son esas macro-creencias la que no nos dejan evolucionar, seguir adelante con paso firme en nuestra vida o conseguir aquellos objetivos que nos plantemos, sean los que sean, tanto cambiar de trabajo, como dejar de fumar o tener suficientes recursos económicos.

En muchas ocasiones me he encontrado trabajando con una creencia determinada que se resistía, después de tratarla una y otra vez era tanta la resistencia, que empecé a pensar y preguntar ¿me lo merezco? No importa el ámbito en el que nos estemos moviendo, por poner un ejemplo, el ámbito económico ¿me merezco tener suficiente dinero? El resultado era sorprendente, acababa encontrando la raíz de que la creencia se resistiese a ser tratada, y era que ¡¡no me merecía tener dinero!! Y hala ¡¡con el merecimiento hemos topado!! A dejarlo todo y trabajar con la macro-creencia, que se generó en algún momento de la vida y que no permite alcanzar el objetivo de tener un trabajo mejor, que venga dinero, amor, etc.

Así que puedes examinar tu vida, lo que piensas, tus propias creencias sobre TODO. Empieza a revisarlas y darte cuenta si son ellas las que impiden que llegues a donde quieres llegar, lo más probable es que te encuentres con el Merecimiento, entonces simplemente pregúntate: ¿me merezco X?

Dado que el “merecer algo” es una macro-creencia, la buena noticia es que se puede trabajar con ello. Son muchas las metodologías y técnicas para detectar y cambiar creencias, escoger una u otra dependerá de nuestras propias preferencias.

Aquí te dejo un vídeo que puede servirte de ayuda. Es necesario que lo escuches con auriculares. Notarás que el sonido pasa de un oído a otro, eso te ayudará a que los dos hemisferios cerebrales se comuniquen.

Vive la Vida

Estamos a las puertas de un nuevo año. Este es un momento en que muchos de nosotros aprovechamos para hacer balance de lo que hemos vivido durante estos trescientos sesenta y cinco días que ya han pasado.

Puede que haya habido momentos muy felices, en los que has estado alegre y has reído a carcajadas. Quizás ha habido momentos muy duros, y es posible que hayas llorado hasta que se secaron tus ojos.

Todos esos momentos pertenecen a tu vida, esos sentimientos que te zarandean te hacen darte cuenta de que no pasas de puntillas, sin que se te note. Sino que vives, intentas mejorar día a día, sean las vivencias que sean las que te traiga esa misma vida, que a la vez es una sabia maestra.
También, que intentas compartir, acompañar, ayudar, entender, aprender y un sinfín de cosas más, al lado de esas personas con las que caminas por esta senda llamado VIDA.

Así que ¡Sueña!, ¡Salta de felicidad!, ¡Besa!, ¡Ríe!, ¡Di aquello que quieres decir! ¡Respétate y respeta! ¡Amate y ama!

Sobre todo ¡no te dejes paralizar por el miedo! Solo es un truco de la mente. Puedes hacer meditación cada día, te ayudará a tener pensamientos positivos y concentrarte en lo que deseas. Si no sabes meditar, puedes seguir estas meditaciones guiadas.

Y si llegan momentos duros no te quedes con esas sensaciones, emociones o sentimientos ¡Camina! ¡Escribe todo lo que sientes! ¡Hablalo con tus amigos!¡Llora! si lo necesitas y sobre todo ¡Aprende!

El corazón está para utilizarlo ¡Atrévete!

Cierra los ojos y recuerda esa persona que te hace vibrar solo con su sonrisa, ese paisaje que te llena de calma, esa sabrosa comida que te transporta quizás a otra época, esa música, esos instantes que compartiste con quien más quieres. Quédate con los momentos felices que has pasado este año, son los que verdaderamente llenarán tu corazón.

A continuación te dejo este poema de Charles Chaplin, con mis mejores deseos para este año que empieza. ¡Vive la Vida!

Vida

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas,
más también yo decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger.
Ya me reí cuando no podía.
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
Ya llamé sólo para escuchar una voz.

Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…

…tuve miedo de perder a alguien especial
(y termine perdiéndolo).
¡¡Pero sobreviví!!

¡Y todavía vivo!
No paso por la vida.

Y tú tampoco deberías sólo pasar…
¡¡¡VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación
abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.

Charles Chaplin

 

 

Síndrome Postvacacional: qué es y cómo superarlo

Atrás han quedado los días de levantarte a la hora que te daba la gana, sin despertador, acostarte de madrugada, salir con los amigos, tumbarte al sol sin más preocupación que la de ponerte el bronceador o estar todo el día en plena montaña, rodeado solo del verde de la vegetación y el azul del cielo.

Quizás se acabo el plazo que te diste para afrontar aquellas tareas o situaciones difíciles en tu vida, como si dijeses: ya lo pensaré después de las vacaciones, ¡ahora disfruta!

Y al acabar ese período, ahora que ya estamos en septiembre, hay que volver a la rutina, a poner el despertador, a las interminables reuniones, al montón de papeles que te esperan encima de la mesa, en fin, al trabajo, ¡durante todo un año!.

Sientes cansancio, mal humor, no tienes ganas de hacer nada, puede que estés irritable, quizás te cuesta dormir, no te concentras, tal vez sientas ansiedad, tu optimismo se ha ido a algún lugar del que parece no querer regresar…

Si es tu caso tengo para ti dos noticias, una mala y una buena:

La mala noticia es que padeces lo que se denomina “Síndrome Postvacacional”. Pero tranquilízate, no eres la única persona que lo sufre, es un estado de ánimo muy frecuente al acabar una etapa de nuestra vida en la que hemos disfrutado, y pasar a otra con la expectativa de pasarlo mal.

La buena noticia es que es un estado emocional transitorio, que remite tras un periodo de adaptación a las nuevas rutinas, y eso suele pasar en unos quince días.

¿Porqué pasa esto?

El verano es una estación del año que invita a hacer aquello que nos gusta, a disfrutar. Sobre todo en vacaciones. Quizás debido a las creencias y patrones de conducta que seguimos en Occidente y que aprendimos desde niños. En cambio el invierno más bien invita al recogimiento.

En época de vacaciones decimos que “desconectamos”, y es cierto, desconectamos de la tecnología, del teléfono, del trabajo, de las obligaciones, de la rutina, de las personas que nos desagradan.

¿Y qué pasa cuando desconectamos de todo eso? Pues que conectamos con nosotros mismos, con nuestros gustos, nuestras aficiones, nuestra forma de disfrutar del tiempo libre, de las personas que amamos. En resumen que nos permitimos a nosotros mismos hacer lo que verdaderamente queremos. Como resultado también sonreímos más. Yo diría que más que una conexión es una reconexión.

Y un buen día cuando ya estamos adaptados a esta reconexión, cuando ya nos sentimos otra vez a nosotros mismos, se acaban las vacaciones ¡y otra vez a la rutina anual!

Es como si gritásemos desesperadamente ¡No quiero! como cuando éramos niños y llorábamos porque teníamos que volver al colegio. Pero de adultos ya no podemos llorar.

¿Y cómo puedes superarlo?

Te voy a dejar algunos consejos para poder superar este altibajo:

  • Vuelve de las vacaciones con suficiente tiempo para deshacer las maletas, ir a comprar, planchar la ropa, si lo necesitas, y realizar aquellas tareas que precises para volver al trabajo con tranquilidad y con todo en orden. Si, ya sé que quieres aprovechar hasta el último minuto, sin embargo eso puede generarte estrés, ya que no tendrás tiempo para organizarte.
  • Respeta las horas de descanso. Cuando estamos de vacaciones, al no tener horarios, nos vamos a dormir a la hora que nos apetece. Sin embargo de vuelta a la rutina el despertador sonará y no tendrás otro remedio que levantarte. Lo ideal es descansar siete u ocho horas diarias, estaría bien que respetases esas horas.
  • Prioriza. Probablemente te encontraras un montón de tareas por realizar. Analízalas y prioriza, eso te ayudará a organizarte.
  • Fíjate en lo positivo. Durante el día nos pasan muchas cosas buenas, fíjate en ellas y si quieres puedes hacer una lista.
  • Disminuye el consumo de cafeína y alcohol. La cafeína es excitante y agrava el estrés. Y el alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo que puede agudizar la tristeza, la depresión y la apatía. Te aconsejo que disminuyas o evites en lo posible el consumo, al menos durante los primeros días.
  • Dedícate tiempo a ti. Organiza tu agenda de forma que puedas realizar actividades que te gusten, quedar con amigos, hacer deporte…

También te dejo algunos consejos que van un poco más allá. Este estado emocional quizás está intentando avisarte de algunos cambios más profundos que debes realizar en tu vida:

  • Para los pensamientos recurrentes. Esos pensamientos casi siempre suelen ser negativos y provocan aparezca o se incremente la ansiedad. Fíjate en el momento que aparecen y distrae tu mente repitiendo una frase que te guste y te fortalezca, por ejemplo: Cada día estoy mejor, o bien: realizo mi trabajo con seguridad y rapidez.
  • Aprende a decir “NO” y a poner límites. Muchas veces hacemos cosas que no queremos hacer, o nos cargamos con responsabilidades que no son nuestras, por miedo a que si decimos NO, se enfaden con nosotros o que no nos quieran, o que….. Sin embargo cada día que pasa nos sentimos más incómodos, como si llevásemos un peso sobre nuestros hombros. Así que puedes empezar a decir NO con pequeñas cosas, verás cómo reaccionan los demás ante esa negación. Y poco a poco te irás atreviendo más, ya verás lo bien que sienta.
  • Piensa en lo que has hecho en vacaciones. Piensa en aquellas cosas que te han hecho sentir bien. Una vez las tengas (puedes hacer una lista), estudia si las puedes hacer durante todo el año, si puedes incluirlas en tu rutina o si hay alguna que pueda ser similar o sustituir a las que has realizado en vacaciones.
  • Date cuenta también de las cosas que “no has hecho” y si puedes “no hacerlas” durante el año.
  • Examina las personas que hay a tu alrededor. ¿Cómo te hacen sentir? ¿Cómo actúan contigo? ¿Cómo te hablan? Si no te gusta lo que ves, respétate lo suficiente para dejarlas ir de tu vida.
  • Medita. Es una de las primeras cosas que recomiendo a las personas que se acercan a mí. Puedes incluir la meditación en ese tiempo que has pensado dedicarte a ti. La meditación puede durar desde un minuto hasta una hora. Puedes visitar mi canal de Youtube y podrás ver cómo hacerlo. También hay meditaciones guiadas.
  • Haz lo que quieres hacer. Si quieres hacer algo y lo postergas, analiza el porqué, deja tus excusas de lado y hazlo. Y si resulta que la frase se convierte en “haz lo que debes hacer”, analiza también porque deberías hacerlo y si es algo positivo para ti, cambia el verbo “tener” por otro como por ejemplo “decidir” que no implica obligación.
  • Quítale importancia a las cosas. Cuanta más importancia le das a algo, más carga emocional tiene.
  • Ríe. Ríe a carcajadas, juega como un niño. Juega con tus amigos, pareja, hijos, compañeros de trabajo, mascotas… La risa es uno de los mejores vehículos para liberar el estrés.

Y si tu estado sigue igual, quizás hay algo más profundo que tratar, pide ayuda para liberar todas esas emociones contenidas. Seguro que te ira muy bien, te lo digo por experiencia.

Si te gustan los monólogos te dejo uno para que empieces a reir un poco y sacarle importancia a las cosas:

 

 

Invictus: soy el amo de mi destino, soy el capitan de mi alma

Anoche, mientras cenaba, estaba viendo una película basada en la vida de Nelson Mandela, Invictus. No tenía intención de verla entera, estaba muy cansada y era ya muy tarde. Sin embargo uno de los protagonistas va a visitar la cárcel donde Mandela (o Madiba, como algunos lo conocían) pasó veintisiete años de su vida. Allí lee un poema que ayudó a Madiba a superar aquella situación. Sus versos me sobrecogieron y a la vez me dieron fuerzas para continuar mi camino.

También me hizo reflexionar sobre la bondad y la capacidad de perdón de este gran hombre. Poniendo además el “gran” en mayúsculas y negrita. Y por otra parte me hizo preguntarme: ¿verdaderamente mi alma está invicta? Esa pregunta me ha rondado por la cabeza toda la noche, hasta que, hace un rato cuando he decidido escribir este texto, me he dado cuenta de que a pesar de todos los momentos duros que he pasado en mi vida puedo decir que sí, que mi alma está invicta, porque todas y cada una de las veces que he caído, me he levantado, a pesar del miedo paralizante que me ha invadido en muchas ocasiones y que me ha ayudado a avanzar.

El poema se llama Invictus y fue escrito por el poeta inglés William Ernest Henley en 1875. El último verso es el que más me impactó:

“…soy el amo de mi destino,

soy el capitán de mi alma”.

A ti te dejo el poema, seguro que te ayuda sea cual sea el momento que estés viviendo. Puedes ver el fragmento de la película si haces clic aquí. Espero y deseo que te sea útil:

 

Invictus

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

 

 

Amor.exe – Como instalarlo en nuestro equipo ALMA

Buscando, buscando, he encontrado una guía de instalación de un programa muy conocido pero poco utilizado, AMOR.EXE, en nuestro propio equipo ALMA. Es muy importante que lo leas atentamente y lo instales. Verás que en cuanto lo hagas aparecerán cambios muy positivos en tu vida.

Espero y deseo que te sea de utilidad:

Cliente: ¿Hola? ¿Estoy hablando con el Departamento de Ayuda?

Empleado: Así es. Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?

– Estuve revisando mi equipo y encontré un sistema que se llama AMOR; pero no funciona. ¿Me puede ayudar con eso?

– Seguro que sí. Pero yo no puedo instalarlo, tendrá que hacerlo usted mismo. Yo lo dirijo por teléfono, ¿le parece?

–  Sí. Puedo intentarlo. No sé mucho de estas cosas, pero creo que estoy listo para instalarlo. ¿Por dónde empiezo?

–  El primer paso es abrir CORAZÓN. ¿Ya lo encontró?

–  SÍ, pero hay varios programas ejecutándose en este momento. ¿No hay problema para instalar al mismo tiempo?

–  ¿Cuáles son esos programas?

–  Déjeme ver… Tengo DOLOR-PASADO.EXE, BAJAESTIMA.EXE y RESEINTIMIENTO.COM ejecutándose en este momento.

–  No hay problema. AMOR borrará automáticamente a DOLOR-PASADO.EXE de su sistema operativo actual. Puede que quede grabado en su memoria permanente, pero no afectará otros programas. AMOR eventualmente reemplazará al programa BAJA-ESTIMA.EXE con un módulo propietario del sistema llamado ALTAESTIMA.EXE. Sin embargo, tiene que eliminar completamente a RESENTIMIENTO.COM. Este programa evita que AMOR se instale adecuadamente. ¿Lo puede eliminar?

–  No sé cómo.

–  Vaya al menú INICIO y seleccione PERDÓN.EXE. Ejecútelo tantas veces como sea necesario, hasta que RESENTIMIENTO.COM haya sido borrado completamente.

–  Listo. AMOR ha empezado a instalarse automáticamente. ¿Es normal?

–  Si. En breve recibirá un mensaje que dice que AMOR se mantendrá activo mientras CORAZÓN esté vigente. ¿Puede ver ese mensaje?

–  Sí lo veo. ¿Ya terminó la instalación?

–  Si, pero recuerde que sólo tiene el programa base. Necesita conectarse con otros CORAZONES para recibir actualizaciones.

–  Oh, oh… Apareció un mensaje de error. ¿Qué hago?

–  ¿Qué dice el mensaje?

–  Error 412. Programa no activo en componentes internos. ¿Que si significa eso?

–  No se preocupe, es un problema común. Significa que AMOR está configurado para ejecutarse en CORAZONES externos, pero no ha sido ejecutado en su propio CORAZÓN. Es una de esas cosas técnicas de la programación; en términos sencillos significa que tiene que amar su propio equipo antes de poder amar a otros.

–  Entonces, ¿qué hago?

–  ¿Puede localizar el directorio llamado Auto aceptación?

–  Sí, aquí lo tengo.

–  Excelente, aprende rápido.

–  Gracias.

–  De nada. Haga clic en los siguientes archivos para copiarlos al directorio Mi CORAZÓN: AUTOPERDÓN.DOC, AUTOESTIMA.TXT, VALOR.INF y REALIZACIÓN.HTM. El sistema reemplazará cualquier archivo que haga conflicto y reparará cualquier programa dañado. Asegúrese de eliminar BAJA-ESTIMA.EXE y RESENTIMIENTO.COM de todos los directorios, y después borre todos los archivos temporales y la papelera de reciclaje, para que nunca más se activen.

– ¡Ey! MI CORAZÓN se está llenando con unos archivos muy bonitos. SONRISA.MPG se despliega en mi monitor e indica que CALOR.COM, PAZ.EXE y FELICIDAD.COM se están replicando…

– Eso indica que AMOR está instalado y ejecutándose. Ya lo puede manejar. Una cosa más antes de irme…

–  ¿Sí?

–  AMOR es un software gratis. Asegúrese de darlo, junto con sus diferentes módulos, a todas las personas que conozca y quiera. Ellas, a su vez, lo compartirán con otras, y le devolverán unos módulos agradables.

–  Eso haré, gracias por la ayuda.

 

 

Tu decisión más importante

“La decisión más importante que deberás tomar en tu vida es decidir si vives en un universo que te sustenta, te apoya y te quiere o en un universo que no te sostiene, que te ignora y que te es hostil.”

Albert Einstein

 

En todos los momentos de tú vida tienes el poder de decidir ¡utilízalo!

 

Cuida tus pensamientos, serán tu vida

Cuida tus pensamientos, porque se volverán palabras.

Cuida tus palabras, porque se transformarán en actos.

Cuida tus actos, porque se harán costumbre.

Cuida tus costumbres, porque forjarán tu carácter.

Cuida tu carácter, porque formará tu destino.

Y tu destino, será tu vida.

Mahatma Gandhi

 

Buscando inspiración para escribir esta entrada encontré esta cita de Gandhi y eso me hizo pensar en la forma que tenemos de pensar, valga la redundancia, y que al final condiciona nuestra vida, no es cuestión de creencias, es una realidad.

Fíjate cuando piensas en como lo haces, utilizas palabras, el lenguaje. Combinando esas palabras se forman pensamientos y así puedes comunicarte contigo mismo o con los demás. Podemos clasificar esos pensamientos que se van formando en nuestra mente, por ejemplo, en positivos y negativos, empoderadores o debilitadores… hay casi tantas clasificaciones como personas. Hablaré aquí de los pensamientos positivos y negativos.

En general llamamos a los pensamientos positivos porque nos hacen sentir bien; y negativos porque nos hacen sentir mal. ¿Cuáles son preferibles? Pues depende únicamente de ti ¿Cómo quieres sentirte bien o mal?

Si habitualmente tus pensamientos son positivos, tus palabras también lo serán, así como tus actitudes hacia los demás. Pensarás bien de las personas que te rodean, que te percibirán como una persona positiva, no te pararás a juzgar ni a criticar, y como consecuencia tu compañía será agradable. Te dirigirás a los demás con consideración y amabilidad, y eso será lo que recibas también de los demás.

Si tus pensamientos positivos perduran en el tiempo, tus actitudes también lo harán, tus actos serán de carácter positivo, atraerás a tu lado a personas positivas, tu salud será buena, serás una persona de buen carácter, con poder, dispuesta a compartir, a reir, a ayudar. Tu carácter poco a poco será amable, afable, serás una persona de trato agradable. De tu lado marcharán las personas tristes y negativas, déjalas ir, estuvieron en tu camino pero ya no las necesitas.

Imagínate por un momento qué pasará cuando entres a comprar algo. Pues que siempre te tratarán de maravilla, si hay algo que puedan hacer por ti lo harán: un descuento, unos gramos más cuando compres fruta, los portes de un mueble, o simplemente una sonrisa… Como tratas bien a los demás, así te tratarán a ti en todas partes, tu mundo será “bonito”.

¿Qué pasará si buscas trabajo? Que serás el primero por tu forma de tratar a la persona que te entrevista, tu sonrisa, tu porte, tu energía, tu postura dirán de ti que eres de confianza…

¿Y si buscas al amor de tu vida? También atraerás a personas positivas, a las que tú verdaderamente quieras, verás como las otras ni se acercan.

Y con esos pensamientos, esos actos, ese carácter, tu destino, tu futuro, sin lugar a dudas será Feliz, Equilibrado, estarás en Paz… Mejor dicho, ni pensarás en el futuro, simplemente vivirás el presente.

¿No te lo crees?

Bueno, pongamos el caso contrario. Por un momento imagínate una persona con pensamientos negativos, que piensa siempre lo que “debería” hacer y nunca hace. Que siempre está diciendo no puedo, siempre criticando, juzgando, envidiando. Siempre seria, triste o enfadada, con cara larga, quejándose por todo…

¿Qué harías si te encontrases una persona así? Seguro que conoces a alguien… ¿Te gustaría estar con esa persona? ¿Tomarías un café con ella? ¿Le harías un favor?

Tienen pensamientos negativos cada segundo del día, viven en el victimismo y la queja, siempre de mal humor, siempre están enfadadas con todo, y así tratan a los demás, y al final acaban rehuyéndolas. Son personas sin energía, su porte es triste o colérico, no inspiran confianza. Esas personas al notar que no las tratan bien, cada vez tratan peor a los demás, van a peor. Piensan que el mundo está en su contra, se quedan sin amigos, sin pareja, posiblemente sin trabajo o les cuesta encontrar uno…

Viven una vida triste, vacía, desequilibrada, solo fijadas en lo que NO tienen y que quieren conseguir a toda costa.

Puedo decirte que verdaderamente confirmo, desde mi experiencia, la cita de Gandhi. Al final tus pensamientos serán tu vida, y es así, inevitablemente.

Así que ¡CUIDA TUS PENSAMIENTOS! Serán tu vida.

Cuida tus pensamientos Mahatma Gandhi

¿Cómo meditar si no tienes tiempo?

En numerosas ocasiones me encuentro en la consulta y en los talleres, personas que piensan que para hacer una meditación tienes que ser casi Buda, que requiere una preparación muy metódica y que tienes que disponer de mucho tiempo y conocimientos.

Verdaderamente la práctica facilita mucho el conseguir más rápidamente el estado adecuado y los efectos que deseas. Si no tienes práctica y no sabes lo que va a pasar, ni cómo hacerlo, quizás necesites más tiempo. Sin embargo puedes meditar mientras realizas cualquier tarea mecánica, como prepararte una ensalada o pasear por el parque. Lo importante es que te concentres en lo que estás haciendo en este momento.

Se puede llegar a meditar en tan solo un segundo, haciéndote consciente de ti mismo y concentrándote en la respiración.

Te dejo un vídeo que lo explica muy bien. Utilízalo en tu día a día, verás como reduces el estrés, como mínimo. Si meditas diariamente verás como tu vida cambia. Puedes leer algunos de sus beneficios en el artículo anterior: ¿Qué es la meditación?

Autoestima: ¿Te amas a ti mismo?

Tú mismo, al igual que cualquier otra persona en el universo, te mereces tu propio amor y afecto.

–Buddha-

La autoestima es un conjunto de creencias que tenemos sobre nosotros mismos y los sentimientos que estas producen.

Desde pequeños somos bombardeados por pensamientos, conductas y creencias de otras personas sobre como deberíamos ser, como deberíamos vivir, comportarnos… Y poco a poco lo vamos interiorizando, nos lo vamos creyendo. Poco a poco vamos forjando una imagen de lo que deberíamos ser, pensar, tener o como deberíamos comportarnos ante los demás. Y acabamos adoptando un papel, aquel que hemos ido aprendiendo. Empezamos a comportarnos y pensar como los demás quieren que nos comportemos y pensemos. Lo malo es que nos acabamos creyendo ese papel, que pasa a formar parte de nosotros y que dista mucho de lo que en realidad somos.

Ser de una forma o de otra no es lo verdaderamente importante. Lo importante es saber quien somos verdaderamente. No importa nuestro aspecto físico (altura, peso, color del pelo…), no importa lo que tengamos (casa, coche, mobiliario, cuenta bancaria…), no importa lo que las demás personas piensen de nosotros. Lo que verdaderamente importa es lo que nosotros pensamos de nosotros mismos.

¿Te amas? Para saberlo hazte estas preguntas:

1. ¿Qué te dices cuando te miras al espejo?
Fíjate en la voz que escuchas cuando te miras al espejo, quizás oigas todo tipo de críticas hacia tu aspecto físico: tengo barriga, tengo los ojos juntos o separados, tengo poco pelo, los ojos pequeños o demasiado grandes… Soy esto o aquello, me merezco, no me merezco, debería…

2. ¿Cómo recibes los cumplidos?
¿Te sientes mal cuando recibes cumplidos de otras personas? ¿Intentas quitarle importancia a lo bueno que dicen de ti otras personas? ¿Piensas que eres una persona humilde porque le sacas importancia cuando dicen algo bueno de ti?

3. ¿Cómo te tratan los demás?
Fíjate en como sientes que te tratan los demás. ¿Constantemente te enfadas porque encuentras gente que no te valora? ¿Discutes o riñes con las otras personas?

4. ¿Disfrutas de la vida?
Piensa en tu capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas ¿necesitas estar rodeado de cosas? ¿Necesitas esto o aquello para ser feliz? ¿Te enfadas o te pones triste cuando hace mal tiempo?

5. ¿Dices una cosa y haces otra?
Observa si expresas unos pensamientos y luego te descubres actuando de otra forma.

6. ¿Eres capaz de reconocer que te has equivocado?
¿O simplemente hechas balones fuera y buscas un culpable en el exterior?

7. ¿Conservas el equilibrio emocional en situaciones de estrés?
¿Pierdes los nervios con facilidad ante los pequeños inconvenientes?

8. ¿Culpas a las otras personas de cómo es tu vida?

9. ¿Tienes muchos “debería” en tu lista?
Los “debería” suelen aquellas cosas que deberíamos hacer. Debería no enfadarme tanto. Debería adelgazar. Debería ir al gimnasio. Debería trabajar menos. Debería…

10. ¿Admites puntos de vista diferentes al tuyo?
¿O eres una persona de ideas fijas?

Si te identificas con estas preguntas, es que tienes que trabajar en tu Autoestima.

Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para subir a un árbol, pasará toda su vida creyendo que es estúpido.

-Albert Einstein-

Ponte delante del espejo ¿Qué es lo que ves? El protagonista de esta película se encuentra con su angel de la guarda “Angela”. Haz lo mismo que él. Practica el darte amor a ti mismo.